La siguiente caracterización regional aporta al trabajo de la Comisión de la Verdad en materia de naturaleza y paz. Lo anterior, con el fin de visualizar las relaciones que se han generado entre conflicto armado y naturaleza desde una perspectiva territorial, para fomentar mecanismos de participación y democracia por la convivencia y la no repetición.

Este ejercicio consta de tres partes: i) dos líneas de tiempo (Economía-Naturaleza y Conflicto), ii) patrones sobre la naturaleza como centro del conflicto armado a través de voces de los territorios de La Victoria de San Isidro y Estados Unidos, y iii) una reflexión para la no repetición. 

La recolección de información se realizó por medio de diferentes fuentes primarias y secundarias que permiten hacer un recorrido en tres temporalidades: i) antes de la llegada del actor armado, ii) durante la presencia del actor armado, y iii) presente y visión futura.

Consulte aquí:

Línea de Tiempo
Economía y Naturaleza

Línea de Tiempo
Conflicto

Patrones y voces de la naturaleza como centro
del conflicto armado en el Cesar

AGUA

Las voces que escuchará a continuación hacen referencia al agua como centro del conflicto armado​

DEFORESTACIÓN

Las voces que escuchará a continuación hacen referencia a la deforestación como centro del conflicto armado​

FRONTERA AGRÍCOLA

Las voces que escuchará a continuación hacen referencia a la frontera agrícola como centro del conflicto armado​

TEJIDO SOCIAL

Las voces que escuchará a continuación hacen referencia al tejido social como centro del conflicto armado​

SEGURIDAD ALIMENTARIA

Las voces que escuchará a continuación hacen referencia a la seguridad alimentaria como centro del conflicto armado​

ECONOMÍAS

Las voces que escuchará a continuación hacen referencia a las economías como centro del conflicto armado.​

TIERRA

Las voces que escuchará a continuación hacen referencia a la tierra como centro del conflicto armado​

Reflexiones para la no repetición

1 1 El Cesar cuenta con importantes ecosistemas estratégicos para el país, en el cual predominan los ecosistemas de humedales (284.873 Ha) y bosque seco tropical (160.024 Ha), contando con un pequeño pero importante porcentaje de ecosistemas de páramo (55.721 Ha). Además, tiene tres grandes ecosistemas, como son la Serranía del Perijá, la Ciénaga de la Zapatosa y la Sierra Nevada de Santa Marta con sus diferentes ríos que han hecho de este departamento un gran territorio hídrico.

Sin embargo, como se puede observar a través de las líneas de tiempo del Cesar y los patrones de la naturaleza como centro del conflicto armado en La Victoria de San Isidro y Estados Unidos, este territorio, ha sido escenario de varios conflictos socioambientales y conflictos asociados al uso y acceso a la tierra. Por esta razón, el departamento ha sufrido debilitamiento de su tejido social y altos niveles de degradación a sus ecosistemas, que si bien, no todos están relacionados con el conflicto armado, deben ponerse en el centro de la discusión para brindar posibles alternativas para la no repetición.
1 2 Como se refleja en la línea de tiempo Economía-Naturaleza, el Cesar se caracterizó por ser en un principio un departamento agropecuario, que se ha transformado para ser hoy una economía primordialmente carbonera. Estas economías, que han coexistido con el conflicto armado y están relacionadas con las transformaciones ambientales que ha sufrido el departamento, han generado fuertes impactos en los suelos como se puede ver a través de los mapas de degradación y conflicto de uso del suelo.

Según el IGAC el 63% de las tierras del Cesar son productivas con vocación agrícola del 28%, forestal del 17%, ganadera del 10% y agroforestal del 8%, sin embargo, solo el 36% de las tierras hacen uso adecuado en relación con su vocación natural. La tendencia al uso del suelo en el departamento está relacionada a que la actividad agropecuaria y la minería son las economías que más aportan al departamento. En el caso de los cultivos como la palma africana, arroz, algodón y varios frutales, existe un conflicto de uso que supera la capacidad productiva real de los suelos, “afectando los ecosistemas estratégicos y generando proceso de degradación del recurso por sobreutilización”. (Sánchez, 2017)
1 3 Este cambio en el uso del suelo también ha afectado en gran medida uno de los ecosistemas estratégicos más importantes del departamento, el Bosque Seco Tropical (BST). A nivel nacional, el BST es un ecosistema que originalmente se distribuía en más de 9 millones de hectáreas, sin embargo, dado a sus suelos relativamente fértiles, la cobertura de BST se ha reducido a un 8% debido en gran parte por el desarrollo de actividades agrícolas y ganaderas. Hoy el BST del departamento del Cesar cubre solo el 18.5% de las 820.882 ha que podrían soportar este ecosistema.

En cuanto a la deforestación, en el departamento del Cesar el periodo comprendido entre 1990 y 2014, reporta un área de bosque 211.561 Ha y que disminuye en el 2014 a 196.667 Ha. La tasa de deforestación anual es de 0.5 lo que indica que Cesar tiene una alta sensibilidad de la vegetación remanente y de los servicios que provee a eventos extremos como sequías y otros procesos relacionados con el cambio climático.
1 4 Por su lado, la situación del agua del Cesar es aún más preocupante. A lo largo de los años las diferentes actividades económicas han demandado cada día más agua, lo que ha llevado al departamento a que hoy en día se encuentre en problemas serios de abastecimiento hídrico. Según la Encuesta Nacional del Agua 2018, aproximadamente el 88% de los municipios del Cesar son susceptibles al desabastecimiento hídrico en épocas secas.

A su vez, como se puede ver en el mapa de Índice de Uso del Agua (IUA), en el 48% (1,073,339 ha) del departamento la presión de la demanda es alta, en la zona centro-norte del departamento que corresponde a las Sub-zonas Hidrográficas del Medio Cesar, y río Ariguaní, indicando que la presión de la demanda es alta con respecto a la oferta disponible. De esta parte del territorio el 66% (713,138 ha) tuvo una incidencia del conflicto armado entre alta y media. En el resto del departamento la situación no es la más idónea tampoco, el 51% (1,167,233 ha) tienen un IUA moderado y en 45% (525,551 ha) hubo presencia alta o media del conflicto armado.
1 5 En el mapa del Índice de Vulnerabilidad Hídrica (IVH), el 80% (1,803,655 ha) del territorio presenta un alto IVH, es decir que el departamento tiene una fragilidad alta en el sistema hídrico para mantener la oferta del abastecimiento de agua suficiente, ante amenazas –como periodos largos de estiaje o eventos como el Fenómeno cálido del Pacífico (El Niño)– lo que podría generar riesgos de desabastecimiento. Esto significa que la región tiene una baja capacidad de resiliencia a eventos climáticos extremos debido al alto índice de uso del agua y a la baja capacidad de retención de humedad que pueden conservar las cuencas.

Esto nos hace hacer un gran llamado a que el departamento repiense los servicios ecosistémicos, con miras hacía su conservación para preservar el agua, más ante la gran amenaza del cambio climático que, según el IDEAM, va a poder ser mayor a 3° de temperatura para el año 2100, haciendo un llamado a adaptarse al cambio climático del futuro.
1 6 Hoy, los impactos que ha sufrido la naturaleza afectan a la población y su conexión con los ecosistemas como medios de vida. La no repetición dependerá de garantizar el sustento humano contando con recursos básicos como el agua, suelo fértil, seguridad alimentaria y aire sano. De esta manera, la “construcción de una paz duradera y en armonía con el ambiente, dependerá de crear una nueva relación entre los ecosistemas y sus sociedades, acabando con las tendencias de degradación ambiental y desigualdad en el acceso a la tierra y a los recursos que han alimentado los conflictos”. (Grupo E3, 2018)

Asimismo, se hace urgente generar un desarrollo económico sostenible y regenerativo para el largo plazo, que genere a los pobladores del territorio oportunidades económicas a través de nuevas e innovadoras alternativas productivas, y que simultáneamente garanticen los derechos y las necesidades de cada habitante. Es en este marco, que se hace necesario hacer una conexión profunda entre la sociedad, sus ecosistemas y las posibilidades de la no repetición, poniendo a la naturaleza en el centro.

Degradación del Uso del Suelo New Layer Conflictos por uso del suelo New Layer Bosque Seco Tropical New Layer Deforestación New Layer Susceptibilidad al desabastecimiento hídrico New Layer Índice de Uso del Agua New Layer Índice de Vulnerabilidad Hídrica New Layer