Naturaleza, economía y conflicto

Mapas de la transformación ambiental del territorio

Mapas de las transformaciones ambientales del territorio

  • Degradación de suelos por erosión
  • Conflicto y vocación del uso del suelo
  • Frontera agrícola y vocación y uso del suelo
  • Riesgo al cambio climático
  • Amenaza por cambio climático
  • Uso del Agua
  • Cambio bosque – no bosque​
  • Rio Calenturitas

Degradación de suelos por erosión

La degradación de suelos por erosión es una de las principales afectaciones en el Cesar. Según Corpocesar (2018), el 81,92% del departamento presenta algún grado de erosión. de los cuales, el 25,92% tiene erosión ligera, 43,96% erosión moderada y 11,77% erosión severa. Municipios de El Paso, Bosconia, Sur de Valledupar, San Diego y la Paz que han alcanzado a tener zonas con degradación muy severa. En consecuencia, en esas zonas donde se identifica erosión severa y moderada hay una alteración de las funciones bióticas originales.  

Municipios como El Copey y El Paso presentan pérdidas de suelo de hasta el 75% en su espesor

Conflicto y vocación del uso del suelo

El departamento del Cesar presenta de manera histórica conflictos de uso del suelo que se analizan a través de tres variables clave: el uso adecuado, la subutilización y sobreutilización. Según Corpocesar (2019), solamente el 35% de las tierras del departamento son aprovechadas de manera adecuada, es decir, no hay un uso pertinente de la tierra con relación a su vocación. La subutilización de zonas con vocación agrícola (desaprovechamiento de la tierra con relación a su vocación) llega al 31%. Además, el 33% de la tierra está sobreutilizada. Gran parte del conflicto está también asociado a la ganadería extensiva. Adicionalmente según la UPRA 2017, el 10% tiene vocación de uso ganadero cuando el departamento esta utilizando el 47% en esta actividad, generando una gran presión sobre los ecosistemas. 

Con relación a esos conflictos, Corpocesar (2019) destaca que hay zonas donde se presentan con más fuerza, como son los terrenos con cultivos de palma de aceite, arroz y algodón, ya que estos “superan la capacidad productiva real de los suelos, afectando los ecosistemas estratégicos y generando procesos de degradación del recurso por sobreutilización”.  

En la ecorregión de la Serranía del Perijá y el Valle del Río Cesar destacan los conflictos ambientales por intervención de bosques sucesionales, pérdida de biodiversidad, contaminación, uso de tecnologías inapropiadas, sobre pastoreo y erosiones en zonas de alta importancia hidrológica. Para la ecorregión de la Ciénaga de Zapatosa destacan conflictos ambientales por contaminación, sedimentación y pérdida de biodiversidad en ciénagas y pantanos.  

Frontera agrícola y vocación y uso del suelo

La frontera agrícola se define como “el límite del suelo rural que separa las áreas donde las actividades agropecuarias están permitidas, de las áreas protegidas, las de especial importancia ecológica, y las demás áreas en las que las actividades agropecuarias están excluidas por mandato de la ley o el reglamento” (UPRA, MADS, 2017).  

Según análisis recientes la frontera agrícola del departamento del Cesar viene en aumento. La frontera agrícola ha aumentado del 60% al 66% entre el 2017 y 2019 (Corpocesar y UPRA, 2019).  

Además, un aspecto preocupante es la distribución del uso del suelo en el Cesar. De acuerdo con el Plan Integral de Gestión de Cambio Climático Territorial del Cesar 2032 (2016), la llegada de la agroindustria, los monocultivos y las prácticas de ganadería extensiva generaron presiones sobre ecosistemas estratégicos, erosión y modificación de las formas de vida en los suelos del departamento. 

Según la UPRA (2017), se usa una proporción de suelo muy extensa para ganadería cuando los suelos no tienen esa vocación, y una proporción de 22% del territorio para agricultura, cuando se podría expandir hasta un 27%, ojalá con opciones más sostenibles.  

Los suelos aptos para ganadería son del 10% pero su uso real llega hasta el 47%, es decir, hay una sobreutilización de la actividad ganadera en los suelos del departamento. Adicional a eso, hay una distribución de la cobertura de la tierra que generan conflictos con su vocación real, donde incluso hay zonas con actividades productivas en territorios que deberían ser dedicados a conservación, como la Serranía del Perijá y la Sierra Nevada de Santa Marta. 

Según la Secretaría Departamental de Agricultura y Desarrollo Empresarial del Cesar (2020) el 56% de la participación del sector agropecuario en el PIB departamental proviene de la ganadería, seguido por los cultivos permanentes con un 31% y los cultivos transitorios con un 13%. Del aporte del sector de cultivos permanentes al PIB departamental, la palma de aceite representa el 56.8% seguido de la yuca con 12.7% y el plátano con 5,20%.

Riesgo al cambio climático

Para el Departamento del Cesar, se pronostica que en el período 2011- 2040 habrá un aumento de la temperatura promedio de hasta 1,2 °C y una reducción en la precipitación de hasta un 40%, en comparación con los registros medios del período de referencia, 1976 – 2005. Estos escenarios también incluyen una proyección para el fin de siglo (2071 – 2100), lapso para el que se estima que la temperatura media se podría incrementar hasta en 2,5 °C, particularmente en las regiones centro y sur; la totalidad de los cascos urbanos de los municipios se ubican al interior de esta zona de máximas temperaturas y una reducción en la precipitación entre un 30 y 40 % (Plan Integral de Gestión de Cambio Climático Territorial del Cesar- PIGCCT)   

Como se observa en el mapa, todos los municipios del departamento presentan algún grado de riesgo por cambio climático. Para el caso del corredor Perijá-Zapatosa, se tiene un riesgo alto y medio. Además, preocupa el potencial desabastecimiento de recurso hídrico en el Cesar como un problema crítico frente al cambio climático. 

Como menciona el Plan de Acción y Lucha Contra la Desertificación y Sequía en el Departamento del Cesar (2018), según el IDEAM (2016), el índice de disponibilidad hídrica para el año 2040 en el Departamento, representa una amenaza de alta a muy alta para 9 de los 25 municipios (Valledupar, Agustín Codazzi, Bosconia, El Copey, Gamarra, La Gloria, La Jagua, Manaure y La Paz) (IDEAM, 2016).  

Amenaza por cambio climático

A partir del análisis de vulnerabilidad para el componente de hábitat humano, la amenaza y la sensibilidad en el Departamento del Cesar giran alrededor del recurso hídrico, así como su relación con el estado de conservación de los ecosistemas.  Por lo tanto es de gran importancia considerar de forma integral las dinámicas regionales y departamentales, que para el caso del Cesar se manifiestan en problemas de degradación de los recursos naturales, dadas las presiones en el uso y ocupación del territorio, de las dinámicas productivas como minería, agroindustria y ganadería; que desencadenan en impactos sobre las dinámicas hídricas de la región, dejándola sin capacidad de regulación frente a la acentuación de períodos de lluvias y sequías asociadas al cambio climático  (Plan Integral de Gestión de Cambio Climático Territorial del Cesar- PIGCC Cesar, 2015). 

El Cesar presenta a nivel general, amenaza por cambio climático; de hecho, solo 3 de sus municipios tienen amenaza baja. El 80% de los municipios que conforman el corredor Perijá-Zapatosa está categorizado en amenaza alto y el 20% restante (Chimichagua) está en riesgo medio. Este nivel de amenaza que se maneja en la región resalta la necesidad de seguir fortaleciendo su capacidad de adaptación.  

Uso del agua

El departamento del Cesar cuenta con fuentes hídricas de gran importancia para sus municipios y la región, en especial las que provienen de los ecosistemas de la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía del Perijá (Páramos y bosques andinos), fuentes que abastecen a 18 municipios donde se localiza la mayor población del Departamento que alimentan el complejo de ciénagas y al río Magdalena suministrando el agua a grandes áreas donde se desarrollan las más importantes actividades agrícolas, industriales y ganaderas del Departamento. 

El abastecimiento del recurso hídrico en el Departamento es hoy de manera indudable, uno de los aspectos más críticos del cambio climático, tanto para abastecimiento humano, como para el desarrollo productivo. Se destacan sectores productivos importantes para el PIB departamental, tales como minas y canteras (41 % del PIB), servicios (14 %) y agricultura y ganadería (10%). La disponibilidad hídrica es crítica, las cuencas del Departamento presentan un índice de escasez promedio del 57 % (IDEAM, 2015), situación que se tiende a agravar con los escenarios del cambio climático previstos. Según el IDEAM, el índice de disponibilidad hídrica para el año 2040 en el Departamento, representa una amenaza de alta a muy alta para 9 de los 25 municipios (Valledupar, Agustín Codazzi, Bosconia, El Copey, Gamarra, La Gloria, La Jagua, Manaure y La Paz) (IDEAM, 2016). El nivel de uso del agua en el 99 % del territorio se califica entre moderado y alto, lo que significa grandes presiones por el recurso hídrico. (Plan Integral de Gestión de Cambio Climático Territorial del Cesar- PIGCC Cesar) 

Para el Corredor Perijá- Zapatosa esta presión ha aumentado con el uso del agua para la minería y también en la agricultura. Este corredor cuenta con cuencas hídricas importantes como la del Rio Calenturitas y la reserva de agua de la Zapatosa, pero a la vez con vulnerabilidades de abastecimiento cada día mas altas, por la acción humana sumada a las presiones por el cambio climático. 

Cambio bosque – no bosque

“La Tasa anual de deforestación es la variación de la superficie cubierta por bosque natural, en una determinada unidad espacial de referencia j, entre el año inicial y el año final del periodo de análisis” (IDEAM, s.f) . En caso de que se presenten valores negativos, significa que hubo pérdida de la superficie de bosque natural, en caso de que no se detecte deforestación, el resultado del indicador será cero.  

Para el caso del Cesar y considerando un periodo de análisis desde el 2012 al 2018, el Indicador siempre ha presentado valores negativos, siendo el 2015 al 2016 el año donde se registra una deforestación más alta (-0.8%). No obstante, para el 2016-2017 se obtuvo un valor de -0,2% y para el 2017-2018 se registra la menor tasa de deforestación del periodo evaluado (-0.18%). Según el Plan Integral de Gestión de Cambio Climático Territorial del Cear, según la discusión con las mesas sectoriales es un reflejo de la mayor eficiencia de los instrumentos de vigilancia y control, así como una mayor conciencia social de la protección de los bosques (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, 2015).  

Por otro lado, con respecto al análisis de los mapas, para el periodo 1990- 2000 se identifica un foco de deforestación en el área protegida de la Sierra Nevada, aunque este comportamiento disminuye para el 2005-2010. De igual manera, para 2005-2010 se observa un foco de deforestación en el límite del área protegida de la Ciénaga de la Zapatosa, lo cual disminuye significativamente para 2016-2017.  

La comparación de los tres mapas refleja disminuciones en las áreas de bosque estable. Es importante resaltar que las áreas de bosque estable no son significativas con respecto al área del territorio, siento el “no-bosque estable” el más extenso, lo anterior implica que la deforestación tiene mayor impacto.  

Río Calenturitas

La Cuenca del Río Calenturitas está localizado en el costado oeste de la Serranía del Perijá, del Departamento del Cesar. “El Río Calenturitas tiene una longitud aproximada de 32 Km y pertenece a la Cuenca del Río Cesar, el cual nace a 7 Km de la cabecera municipal de Becerril, en la Serranía de los Motilones o del Perijá (Ubicada en el Departamento del Cesar, en la zona oriental; en límites con Venezuela); forma parte de un eje donde confluyen los ríos Tucuy y Maracas, y por extensión el Sororia; desembocando en el Río Cesar” (POMCA Río Calenturitas) 

La cuenca del Río Calenturitas está en su mayoría en el municipio de Becerril (64%) y en el municipio de La Jagua de Ibiríco (30%) y El Paso (6%). “Su cauce beneficia a zonas donde se encuentran grandes yacimientos de carbón. A su vez alrededor del Río Calenturitas se presentan actividades para el desarrollo de la ganadería, minería y agricultura, tales como cultivo de pasto, palma y alimentación del ganado, siembra de cultivos y riego agrícola” (POMCA Río Calenturitas)